¿Qué proponemos?

La propuesta es la instalación de sistemas productivos resilientes al cambio climático que se adapten a las condiciones del terreno (Suelos inundables, terrenos fangosos, degradados por minería entre otros) de manera que estos sistemas puedan resistir y persistir en el tiempo, puedan producir alimentos de manera significativa a costos bajos, pero adicionalmente, llevar un proceso comunitario paralelo de manera tal que se transfiera conocimiento a la comunidad sobre el mantenimiento tanto de la huerta como de los sistemas productivos, haciendo así un proceso sustentable con el tiempo, pues la comunidad contará con todas las herramientas y conocimientos para mantener y replicar estos sistemas y así ir aumentando su capacidad de siembra.

 

Estos modelos aportan elementos innovadores respecto a la manera de cultivar, en especial en estos lugares donde los suelos son arcillosos pesados para la agricultura, no cuentan con materia orgánica y la poca que se incorpora es lavada por la lluvia antes que las planta puedan lograr desarrollarse de manera adecuada, los modelos propuestos permiten, retener por más tiempo el sustrato, conservar por más tiempo el suelo, los nutrientes disponibles para las plantas, controlar la competencia de nutrientes, mejora el manejo del cultivo, del control de plagas y enfermedades, aumenta la producción y permite a las comunidades tener mayor disponibilidad de alimentos, entre otros factores.

 

Cabe mencionar que el fundador de Agrourbano obtuvo la primera patente de innovación para el Chocó por el diseño del Árbol de Hortalizas Rural y Urbano AHRU (https://divulgacion.minciencias.gov.co/jorge-marmolejo) el cual tiene como propósito aportar a la solución de los problemas asociados a la disponibilidad de alimentos en las diferentes regiones. Desde ese entonces Agrourbano ha seguido desarrollando modelos productivos innovadores resilientes a cambio climático que se adaptan a las condiciones y necesidades de las diferentes comunidades donde ha implementado estos sistemas. Así entonces, se estima que estos sistemas resilientes al cambio climático que se proponen implementar en estas comunidades puedan producir distintos tipos de hortalizas tomates, pepinos, habichuelas, ahuyama, cúrcuma entre otras, (La especie dominante será escogida por la comunidad). Se espera producir una tonelada de alimentos aproximadamente 800 k de alimentos por cada 72 metros lineales instalados.

 

Los modelos productivos resilientes al cambio climático se inspiraron en las canoas de las comunidades afros e indígenas sin motor, impulsadas de manera manual, pero que pueden flotar sobre el agua, manteniendo el agua separado de la carga que contenga la canoa, pues bien este modelo simula una situación en la que el rio aumenta su cauce y llega hasta los cultivos generando pérdida total o parcial de los mismo, este modelo se eleva sobre el suelo y no permite que el agua llegue hasta él, su forma de canoa aumenta el área de siembra.